Lo que comenzó como episodios aislados en la Capital provincial ha tomado una escala preocupante en el interior de Catamarca. La aparición de mensajes que advierten sobre posibles ataques armados ha generado un clima de psicosis en diversas localidades, obligando a la intervención urgente de fuerzas policiales y autoridades judiciales.
En Tinogasta se vio particularmente sacudida este viernes por un hecho que emula situaciones críticas vividas en otras provincias del país. La comunidad educativa de la Escuela Normal «Libertador General San Martín» N° 15 vivió horas de profunda preocupación ante una amenaza explícita hallada en uno de los baños del establecimiento.

La inscripción, dirigida directamente a los alumnos, rezaba: «MAÑANA A LAS 11 NO VENGAN VA A VER TIROTEO». La gravedad del mensaje provocó que los directivos alertaran de inmediato a la Comisaría Departamental. La situación ya está en manos de la Fiscalía de la Quinta Circunscripción Judicial, que busca identificar a los autores de esta «cadena» de amenazas que parece estar inspirada en un trágico episodio ocurrido recientemente en la provincia de Santa Fe.
Panorama en el interior provincial: Belén, Chumbicha y Huillapima
El fenómeno no es exclusivo de Tinogasta; se ha detectado un patrón sistemático de amedrentamiento en otros departamentos:
- Belén: En el Colegio Virgen de Belén, alrededor de las 10 de la mañana, se activaron los protocolos de seguridad tras el hallazgo de la frase “Tiroteo mañana” escrita en el baño de varones del nivel secundario. La policía local y la justicia ya trabajan en el lugar.
- Huillapima (Capayán): En esta localidad, el impacto fue directo en la asistencia escolar. Ante la aparición de mensajes intimidatorios, un gran número de familias decidió no enviar a sus hijos a clases como medida de autoprotección, reflejando el estado de alerta social.
- Chumbicha: Fuentes oficiales confirmaron que también se investigan situaciones de idéntica magnitud y modus operandi en establecimientos de esta localidad, donde se repiten las leyendas en paredes y mensajes directos.
Las investigaciones actuales intentan establecer si existe una conexión real entre estos hechos o si se trata de una conducta imitativa masiva. Desde los Ministerios de Educación y Seguridad se hace un llamado a la calma, aunque se mantiene la alerta máxima y se refuerza la vigilancia en los horarios matutinos, momento en que se han concentrado la mayoría de los reportes.
Las autoridades advierten que estas acciones no son «travesuras». El uso de recursos públicos para operativos de seguridad y la alteración del orden público bajo amenazas falsas constituyen delitos que pueden derivar en causas penales para los responsables o sanciones severas para sus tutores.






Comentarios