En un encuentro clave para la economía regional, el intendente de Tinogasta, Ernesto Andrada, mantuvo una importante reunión de trabajo con el gobernador de la provincia, Raúl Jalil, el intendente de Fiambalá, Raúl Úsqueda, y el diputado nacional Sebastián Nóblega. El eje central de la jornada fue la crítica situación que atraviesa el sector vitivinícola y el diseño de estrategias para proteger a los productores locales.

Durante la reunión, las autoridades realizaron un diagnóstico profundo sobre los factores externos que hoy ponen en riesgo la estabilidad de la actividad. Entre los puntos más críticos discutidos se destacan:

  • Caída del consumo interno: Un fenómeno que afecta directamente el flujo de ventas.

  • Aumento de costos: El incremento en los insumos y la logística que reduce los márgenes de rentabilidad.

  • Baja en las exportaciones: Una retracción que impacta en la proyección internacional de los vinos catamarqueños.

«Estamos evaluando alternativas concretas junto al Gobierno de la Provincia para acompañar y sostener esta actividad, que es el corazón del desarrollo de Tinogasta», afirmó el intendente Andrada tras el encuentro.

La gestión no se detendrá en el análisis. Se anunció que en los próximos días equipos técnicos se desplazarán al territorio para mantener reuniones directas con los productores. El objetivo es establecer un canal de diálogo que permita avanzar en soluciones conjuntas y adaptadas a la realidad de cada finca y bodega.

Agenda oficial: Visita del Gobernador a Tinogasta

Como refuerzo del compromiso provincial con el departamento, el próximo martes Tinogasta recibirá la visita de Raúl Jalil y parte de su gabinete. La agenda de trabajo prevista incluye:

  1. Recorrida de obras: Supervisión de los avances en infraestructura local.

  2. Encuentros comunitarios: Charlas directas con vecinos y productores para escuchar sus inquietudes.

  3. Educación: Inauguraciones de mejoras en establecimientos escolares del departamento.

Con estas acciones, el municipio de Tinogasta busca blindar su principal motor económico y garantizar que el impacto de la crisis nacional afecte lo menos posible a la familia productora tinogasteña.